El Lugar sin Límites, Festival Internacional de Cine LGBT

En el presente ensayo pongo en consideración varias reflexiones sobre las características del festival internacional de cine “El Lugar sin Límites” que se lleva a cabo en Ecuador. Durante el desarrollo del texto expondré una breve descripción de sus orígenes y sus objetivos. Además, una comparación con el formato tradicional (Cannes y Berlinale) y un análisis sobre la financiación, difusión y la influencia de la tecnología como herramienta para la organización y gestión de las producciones participantes. De esta forma, me permitirá concluir en lo que ha significado este Festival en el Ecuador y sus repercusiones en dos líneas: en la producción cinematográfica nacional y en el impacto social relacionado al colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, de aquí en adelante LGBT.

El festival internacional de cine LGBT “El Lugar sin Límites” nació en el año 2002, con el nombre “Muestra de Cine Homosexual”, y se desarrolló en conmemoración del 27 de noviembre de 1997, fecha en la cual el Tribunal Constitucional del Ecuador, despenalizó la homosexualidad.[1]Esta iniciativa de carácter privado celebrará la 17ma edición en noviembre de 2019; y se realizará en varias ciudades del Ecuador. Esta vez contará con el apoyo del Ministerio de Cultura y Patrimonio, la Casa de la Cultura Ecuatoriana, la Cinemateca Nacional y el Instituto de Cine y Creación Audiovisual.

En cuanto a sus objetivos este Festival busca propiciar espacios de encuentro y reflexión, en los cuales se presenten realizaciones cinematográficas que aborden la temática LGBT desde múltiples puntos de vista, para promover un cine crítico y de calidad artística, y que contribuya a una transformación social positiva. Se posiciona fiel a su vocación fundadora que persigue:

Generar espacios de integración cultural y social, a través de actividades que combinen el conocimiento, entretenimiento y la reflexión en torno a la diversidad de género propia de toda sociedad; ya que consideramos que la cultura ocupa un lugar estratégico en la búsqueda de soluciones de los problemas sociales.[2]

El alcance de este Festival es nacional. En una misma fecha, luego de la gala de inauguración en la ciudad de Quito, se lleva a cabo en las ciudades de Cuenca, Guayaquil. En la última edición se sumaron ciudades del norte y sur del país como Ibarra, Portoviejo, Tulcán, Otavalo, Riobamba y Latacunga. Recibió 7922 espectadores repartidos en las funciones de las diferentes cedes y ciudades. En cuanto a las producciones, participan obras especialmente de Latinoamérica, Estados Unidos y España. Sin embargo, existe también la presencia de trabajos procedentes  de Finlandia, Japón, Corea, India y  Australia. Es así que el carácter internacional se refiere a la procedencia de las producciones.

En relación al formato de este Festival  tiene la influencia  de la gestión clásica, por llamarlo de alguna forma, a Cannes especialmente se asemeja la idea de presentar dos momentos en la inauguración: uno en la tarde para analizar los films con charlas o conferencias de los  productores de los cortometrajes y largometrajes más destacados y otro en la noche con una gala para el glamour. Es decir que se caracteriza por dar espacio al arte, al negocio y a la farándula. Ahora, es importante puntualizar que en el evento de la tarde se suma una actividad importante que sustenta el objetivo de este Festival y, que a su vez, es un generador de valor; esto es, un cine foro con invitados expertos en temática de derechos humanos, catedráticos, estudiantes, activistas, etc. que analizan el contenido de la producción o la historia y el impacto social de los temas LGBT.

Por otro lado, al Berlinale se asemeja la apertura a todo el público para que pueda asistir a las funciones, que se encuentran repartidas en los principales cines y teatros de las ciudades cede. También, dinamiza la economía con eventos paralelos. En este sentido, incluso los mismos organizadores establecen alianzas con hoteles o restaurantes de las ciudades para ofrecer descuentos; de esta forma los participantes, productores y el público en general puede organizar su viaje para disfrutar del Festival.[3]Para asistir como espectador no es necesario abonar ningún coste, es de carácter gratuito, al igual que para el productor participante. Sin embargo, sí es importante saber que para postularse con un film es necesario un formulario de inscripción y pasar por un filtro de selección. Con lo mencionado, se puede observar que se mantiene fiel al carácter inclusivo en todos sus sentidos y el aspecto económico no es un factor determinante para no ser parte del Festival.

Además, su estructura no es tan compleja como el Berlinale. Es un Festival relativamente pequeño con una temática puntual y destinado a cortometrajes y largometrajes. No obstante, tiene varias secciones: una competitiva conformada por lo más actual con un máximo dos años de estreno del film y seleccionado por la calidad cinematográfica y su guión; una sección de cine foro que cuenta con trabajos escogidos por su enfoque social, narración y su mensaje, necesarios  para facilitar la realización de foros y discusiones de temáticas actuales; una sección fuera de competencia con producciones seleccionadas por su relevancia y la actualidad de la historia presentada; y una sección retro compuesta por largometrajes que han representado hitos en la historia del cine y del activismo LGBT, pudiendo ser retrospectivas, cine de culto o ganadoras de ediciones anteriores.

person with body painting

Photo by Sharon McCutcheon on Pexels.com

Junto a esto, en la ciudad de Quito para cada edición del Festival se organiza una exposición de arte contemporáneo. Por ejemplo, fue un hito para la 12va edición, la denominada “En Carne Viva” auspiciada por el Centro de Arte Contemporáneo de la ciudad de Quito.[4]Esta exposición fue importante porque abrió las puertas a la ciudad para conocer más y de manera pública sobre el colectivo LGBT y además difundir la existencia de producción de cine en Ecuador que parece inexistente.

Este Festival, igualmente, propone un reconocimiento artístico a la producción con el premio denominado Palmarés, al que pueden optar los largometrajes y cortometrajes en estilo documentales y ficción. Las categorías son: mejor largometraje ficción que es votado por el público y las mejores producciones elegidas por un jurado calificador en las categorías largometraje documental; cortometraje ficción; cortometraje documental y corto ecuatoriano. A pesar de que los premios no cuentan con una dotación económica que favorezca la consolidación de la débil producción ecuatoriana es importante este reconocimiento porque abre las puertas a los jóvenes cineastas a incursionar en este campo; claro está que sería importante apoyar económicamente con un premio que permita solventar los gastos de producción y de esta forma fortalecer el sector, pero por las limitaciones económicas del festival únicamente se entrega un trofeo de reconocimiento denominado “Premio Max”.

Para analizar la financiación, la difusión y la influencia de la tecnología en el Festival puedo mencionar que  al ser un evento de carácter privado y sin fines de lucro para que se lleve a cabo tiene un grupo de stakeholders importante que permiten la permanencia. Este grupo se alinea con los intereses del Festival por el carácter social, activista y de visibilidad política, es así que recibe el apoyo de instituciones públicas como Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Cinemateca Nacional, Instituto de Cine y Creación Audiovisual y el Ministerio de Cultura, apelando a la idea de un Estado inclusivo, diverso y plural. Por otra parte, los fondos para la gestión interna en su última edición fueron obtenidos de auspiciantes privados como American Airlines, Five Condoms y Corporación Kimirina, empresas que tienen relación cercana con el colectivo LGBT del Ecuador. Adicionalmente, auspició la cooperación internacional como: la Embajada de Canadá, la Fundación Rosa de Luxemburgo y Fondos de la Unión Europea. En menor medida tuvieron varios colaboradores como hoteles, teatros, cines, el Goethe Institut y la embajada de Alemania que trabajan también en temas relacionados a la diversidad de género. Es decir que desde la administración este evento se fortalece con instituciones que se identifican y trabajan por los derechos LGBT.

La difusión de este evento es a nivel nacional y tiene mayor resonancia en las ciudades más abiertas respecto a diversidad sexual como Quito y Guayaquil. Considerando que la sociedad ecuatoriana es católica y conservadora. En las fechas que se realiza el Festival se hacen varias menciones en prensa escrita, radio y televisión. En laúltima edición se han valido de las nuevas tecnologías y esto ha permitido llegar a más públicos; por ejemplo a través de las redes sociales. En este sentido, la tecnología también a reducido los gastos que en ediciones anteriores significaba la gestión de las producciones para su presentación. Ahora por medio del internet y la utilidad de la nube los contenidos de diferentes partes del mundo son organizados de mejor manera reduciendo el tiempo de gestión y el trabajo técnico.

A manera de conclusión puedo decir que el Festival internacional de cine LGBT “El Lugar sin límites” en sus 17 años de existencia  se ha mantenido activo por el carácter crítico hacia la sociedad generando espacios de reflexión ciudadana para que sea más inclusiva y abierta en temas de diversidad sexual. Siendo este el valor diferencial de otros festivales. Es decir que utiliza formatos del campo de la producción audiovisual para incidir en la comunidad y lo hace en dos sentidos; por un lado, la lucha por derechos LGBT y por otro la visibilidad y difusión de la producción audiovisual local.  Es decir que una de las características de los festivales es que cada uno en su estilo tiene diferentes responsabilidades y objetivos y que pueden cambiar la visión del mundo del cine y otros temas sociales.

Por otro lado, esta propuesta no deja de seguir una estructura que marca el funcionamiento de los festivales con sus dos momentos: el del arte y el del evento social, pero que añade un tercero, el de la reflexión. El valor agregado es el de los cines foros con académicos, activistas y políticos. Adicionalmente, como el Berlinale, es abierto a todas las personas pero con una diferencia importante, es de carácter gratuito, esto hace que tenga un mayor alcance que no se pueda comparar con el de otros festivales locales y por su gran afluencia se convierte en un dinamizador de la economía y de las agendas culturales de las ciudades cede. En este sentido el territorio de los festivales determinan los objetivos y las acciones que dan personalidad a un festival.

Al afirmar que los festivales dan visibilidad y permiten una distribución de la producción. En el caso de Ecuador “El Lugar sin Límites” se ha convertido en una ventana para dar a conocer a productores, para promocionar a actores jóvenes y sobre todo para hacer que el público crea en la calidad de las producciones independientes y locales. En este sentido, sabiendo que los cortometrajes no tienen una gran salida de mercado sino únicamente en los festivales es importante la presencia de este festival para que las producciones con bajos presupuestos no mueran y circulen constantemente, siendo el “Lugar sin Límites” una plataforma para ello, independientemente de la temática que plantea.

Finalmente, a pesar de que el Festival analizado no es parte de la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF) se garantiza una buena programación y correcta administración que crece cada año. Sus cartera de stakeholders han creído en la propuesta y se han mantenido constantes con el apoyo, reconociendo de esta forma la calidad. Sin embargo, es necesario que cada edición abra nuevas oportunidades para la producción local, se dinamicen las demás cedes en la misma medida que las dos ciudades más importantes del Ecuador. En cuanto a su aporte a la sociedad, la temática LGBT es una apuesta importante para influir en el pensamiento de los ciudadanos a través del séptimo arte y construir sociedades no solamente inclusivas o tolerantes sino cohesionadoras. Un Festival de cine es un estrado en el que se juegan un sinnúmero de valores sociales, artísticos, políticos y económicos.


NOTAS:

[1]Garrido Álvarez, Rafael José. “La despenalización de la homosexualidad en Ecuador: el legado de la acción colectiva LGBTI”. Informe de investigación. Universidad Andina Simón Bolívar (Quito, 2017)

[2]Festival Internacional de Cine LGBT El Lugar Sin Límites.  Revisado en junio de 2019, en: http://www.elugarsinlimites.net

[3]En la sección “Asiste” de la página oficial del festival existe una recomendación de promociones y lugares de hospedaje y alimentación: http://www.elugarsinlimites.net/asiste.html

[4]Adjunto link con una nota de presa realizada por uno de los canales de televisión de señal abierta más importante del país. https://www.ecuavisa.com/articulo/noticias/nacional/84300-carne-viva-mirada-artistica-drag-queens

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